Conferencia en la UIMP : el tornaviaje de Urdaneta

Javier Olaciregui

El pasado 6 de agosto de 2019, el Amigo de número y miembro de la Junta Directiva de la Delegación en Corte, Javier Olaciregui, impartió una interesantísima conferencia en el Palacio de la Magdalena de Santander, dentro del marco de la Universidad de Verano de la UIMP.

Andres_Urdaneta_Tornaviaje

URDANETA (Ordicia 1507-1508 – Ciudad de México 3 de junio de 1568). Andrés de Urdaneta y Ceraín, nace en Villafranca de Oria, Villafranca de Ordicia desde 1968, hijo de Juan Ochoa de Urdaneta que fue alcalde de la villa de Villafranca de Oria. Con 17 años cumplidos embarca en la “Santi Spiritus” poniéndose a las órdenes de Elcano en la II Expedición a las Islas de la Especiería.

Mandaba la armada García Jofre de Loaysa y como segundo en el mando, además de ejercer la labor de piloto mayor y guía de la expedición, marchaba Juan Sebastián Elcano, que a su vez gobernaba la segunda nave en tamaño, la “Santi Spiritus”.

Urdaneta se inicia en el arte de navegar en la práctica exclusivamente, sin estudios previos, al lado de una figura de prestigio, afamado y experto que es Juan Sebastián Elcano. El 24 de junio de 1525, parte desde La Coruña la armada de Loaysa, ahí va Urdaneta que en este momento comienza a escribir su Diario.

En enero de 1526, la “Santi Spiritus” encontrándose a punto de embocar el estrecho, entra en una terrible tempestad y después de encallar, resulta definitivamente dañada teniendo que ser abandonada y distribuyéndose la tripulación en los demás barcos situándose en concreto Elcano y Urdaneta en la nao “Capitana” junto a Loaysa.

Después de sufrir inmensas tempestades, entre el mes de marzo y mayo de 1526, la Escuadra realiza la segunda y definitiva tentativa de cruzar el Estrecho de Magallanes.

Lo demás ya es historia conocida: la experienca adquirida junto a Elcano le habilita para ser unos de los cosmógrafos y navegantes más reconocidos de la época.

El Tornaviaje

Tras cinco fallidos intentos al menos, de hallar el retorno desde Filipinas a América, comienza la gran azaña de Urdaneta:

DESDE PUERTO NAVIDAD (NUEVA ESPAÑA)  A FILIPINAS

Los barcos que componen la Armada son, la “San Pedro” como nave capitana que embarca al propio Legazpi en su cometido de Capitán General, y a Urdaneta como responsable técnico. La nave almirante es la “San Pablo”, mandada por Mateo de Saz.

Forman parte de la expedición además dos pataches, el “San Juan” y el “San Lucas”.

En total en los barcos viajan 150 marineros, 200 soldados y 5 monjes agustinos además de varios criados hasta los 379 expedicionarios. 30

La navegación de la Armada se inicia en forma de convoy, la llamada navegación en “conserva”, de forma que todas las naves deben seguir a la capitana. Ya en alta mar, recorridas al menos 100 leguas como dicen las instrucciones, el 25 de noviembre, cuatro días después de la partida, Legazpi comunica a los capitanes las instrucciones recibidas de la Audiencia que serán cumplidas en su integridad.

Se encuentran a los quince grados Norte y deben descender a los nueve grados Norte y desde ahí navegar al Oeste verdadero. Las instrucciones dictan normas sobre el secretismo que debe aplicarse a todos los documentos resultantes de la navegación y también respecto al trato con los nativos.

Recordar aquí, según los sistemas de Urdaneta que una legua son 3,42 millas marinas, o sea, 6.333,84 metros, y una milla marina hace 1.852 metros.

La instrucción de la Audiencia con respecto al rumbo disgusta a los agustinos que pensaban se iba a respetar el derrotero indicado como óptimo por Urdaneta que debía recalar en Nueva Guinea. Parece que Urdaneta, dentro de las medidas de seguridad establecidas, podía conocer el cambio y no lo habría compartido con los de su hábito.

A mediados de enero la Armada se encuentra en las Islas Marshall y el 22 del mismo mes alcanzada la isla de Guam, donde se detienen durante once días hasta el 3 de febrero, en la idea de establecer una base para sucesivos viajes.

Urdaneta indica a Legazpi que se debe de pasar a latitudes mayores, ganando los trece grados Norte para llegar a las Filipinas al norte de Mindanao.

Desde la isla de Guam prosigue la expedición y el 13 de febrero de 1565 alcanzan las costas de Samar, el mismo punto de encuentro con el archipiélago, 12 grados Norte, que la Armada Magallánica cuarenta y tres años antes.

Han navegado un total de 7.623 millas marinas, o sea 14.117,96 kms., desde el 21 de noviembre de 1564, hasta el 13 de febrero de 1565, en dos meses y veintiún días.

DESDE FILIPINAS (ISLA DE CEBÚ)  A ACAPULCO (NUEVA ESPAÑA)

Una vez puesta a punto la “San Pedro”, parte de Cebú el 1 de junio de 1565, es decir prácticamente de inmediato, sólo hacía 35 días que había fondeado en el mismo puerto a la llegada de la armada de Legazpi.

Allí en las Islas Filipinas se queda Legazpi con su inmensa labor colonizadora, y parte Urdaneta en la “San Pedro”. Ya nunca volverán a verse. A la salida de Cebú, Legazpi les acompaña durante una legua.

El barco está mandado por Felipe de Salcedo, nieto de Legazpi, que a la sazón no contaba ni con 20 años de 34  de edad. Urdaneta con su compañero de religión Andrés de Aguirre, se encarga de la navegación. Los pilotos son Esteban Rodríguez, que muere el 27 de septiembre y Rodrigo de Espinosa. Es evidente, y todos los datos así lo corroboran que les movía una determinación total en el hallazgo del tornaviaje.

Toman rumbo Norte, dejando el archipiélago el 9 de junio y rápidamente, para el día 21 de junio se colocan en 20 grados Norte para divisar el farallón de Parece Vela.

En julio, ya son ayudados por la corriente del Kuro-Shivo, verdadera clave del tornaviaje, y el 4 de agosto alcanzan los 39 grados Norte para después virar al Sur hasta los 31 grados, volviendo a remontar los 39,30 grados Norte. Desde esta fecha, el 4 de septiembre, la nao siempre navegará con componente 35

Sur, hasta la isla de Santa Rosa (La Deseada) que alcanza el 18 de septiembre. Pasan por el Cabo de San Lucas (Baja California) el 26 de septiembre de 1565 y llegan a Acapulco el 8 de octubre de 1565.

Han navegado 8.120 millas marinas, o sea 15.038,24kms., en tres meses y 26 días.

(Recuérdese que en el viaje de ida se recorrieron 7.623 millas marinas, o sea 14.117,96 kms., en dos meses y 21 días).

En el informe de Urdaneta sobre el tornaviaje se puede leer, “De la vuelta de Cebú para la Nueva España, lo que hay que decir es que partimos desde donde quedaron los nuestros en primero de junio de 1565 y en 18 de septiembre vimos la primera tierra en la costa de la Nueva España, que fue una isla que se dice San Salvador, que está en 34 grados menos un sesmo, y a primero de octubre llegamos enfrente del puerto de la Navidad; y no queriendo entrar en él pasamos al puerto de Acapulco por ser muy mejor puerto que este otro y estar más cerca de México que no el puerto de la Navidad con más de 45 leguas. Pasamos mucho trabajo a la vuelta, con tiempos contrarios y enfermedades. Murieron 26 hombres hasta surgir en el puerto, y después de llegados a él otros cuatro, y más un indio de las Islas de los Ladrones, que envió el General con otros tres indios que envió de la isla de Cebú. Vino por capitán de la nao Felipe de Salcedo, nieto del General, el cual se hubo cuerdamente en su cargo. No trato de cómo se apartó de nuestra compañía a la ida don Alonso de Arellano con el navío “San Lucas”, porque él mismo ha dado relación de lo que sucedió en aquel viaje”.

EL GALEÓN DE MANILA

Consecuencia principal de hallar la ruta del Tornaviaje es la instauración del llamado Galeón de Manila.

La línea que unía las Filipinas con la Nueva España, empezó a funcionar ocho años después de que Urdaneta consiguiera el Tornaviaje en 1565, o sea para el año 1573.

El llamado Galeón de Manila, ciudad y puerto que fue su sede, y también conocido como nao de la China, estableció los intercambios comerciales entre Manila y Acapulco.

La ruta se prolongaba, por tierra, desde Acapulco a Veracruz, y después desde Veracruz a Sevilla. Previamente a Manila llegaban enseres desde China, Japón, Formosa, las Molucas, Siam, Camboya, Malasia y las lejanas tierras de la India.

El trazado, pues, por el lado Atlántico, arrancaba y finalizaba en Sevilla, cruzando el océano y la Nueva España, se prolongaba por el océano Pacifico siguiendo el llamado camino de Asia, y terminaba y de nuevo se iniciaba en Manila.

Esto ocurrió desde 1573 hasta 1813, año en el que Fernando VII por recomendación de las Cortes de Cádiz, decretó la suspensión de la línea.

En marzo de 1815, zarpa de Acapulco para su puerto base de Manila el último galeón con nombre de Magallanes. Por tanto el galeón se mantuvo activo durante dos siglos

Autor: Javier Olaciregui

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